Estrella de Samael

El Santuario, como parte de la Tradición Nativista Correlliana, tiene como misión principal la formación y desarrollo de sacerdotes y sacerdotisas. Para ello se utilizan tanto los materiales oficiales de formación de la Tradición como materiales complementarios propios del Santuario.

El Santuario Estrella de Samael no se limita a formar simples practicantes de magia/wicca/brujería. El santuario forma sacerdotes y sacerdotisas, gente consciente de que el autoconocimiento y el desarrollo propio son fundamentales para poder realizar las labores del sacerdocio; que sabe que debe ser capaz de desarrollar una relación intima con su interior, con sus propias capacidades y con la divinidad antes de poder servir como nexo entre la divinidad y la comunidad.

El camino del practicante de magia -y aún más el de los que aspiran a tener un trato más íntimo con la divinidad- es un camino que pasa por el autodescubrimiento.

Por supuesto que hay partes de ese entrenamiento que podrían considerarse como entrenamiento mágico práctico (tomadas algunas de la práctica tradicional y otras de la magia ceremonial). Es lógico, un aspirante al sacerdocio tiene que adquirir unos conocimientos por encima de la media además de ser capaz de mover flujos de energía para poder ayudar –tanto desde el punto de vista del consejo como de la práctica- en los problemas que la comunidad le presente.

Esfuerzo: En el Santuario no se funciona bajo el estándar de “es suficiente con…” si no que siempre se va a buscar ir un poco más allá para aproximarse a la excelencia.

Comunidad: El modo de trabajo de la Tradición Nativista Correlliana implica que en un mismo Santuario puede haber gente de diversas partes del planeta, lo que hace que el desarrollo de los miembros se plantea como un trabajo individual tutorizado por el responsable del Santuario. En el Santuario, desde luego, se respeta esa posibilidad, pero se pretende favorecer la interacción entre los miembros, ya sea presencialmente (cuando sea posible), o utilizando las diversas herramientas de comunicación que la tecnología moderna ofrece. Los miembros del Santuario deben ser algo más que desconocidos, son parte del aprendizaje del resto de los miembros.

Constante desarrollo: Como habrás podido observar, la palabra desarrollo se repite mucho en esta página. La evolución es vida, el estancamiento es parálisis y muerte. Toda estructura debe evolucionar, lo mismo que sus miembros, y no ceñirse únicamente a estructuras rígidas. Por ello, según las necesidades generales, se implementarán pequeños seminarios y talleres a disposición de los miembros del santuario (vía internet siempre y de forma presencial cuando sea posible).

El Santuario tiene como referencia a Samael que es, al igual que lo somos los seres humanos, una entidad de naturaleza dual, ya que responde tanto a un arquetipo angélico (como uno de los Siete Regentes y residente en el Quinto Cielo) como al arquetipo del Adversario.


Esa misma dualidad es intrínseca al ser humano, somos Luz y Sombra. Profundizar en nuestro interior y despertar la conexión con la divinidad no puede centrarse únicamente en el aspecto “luminoso” del trabajo interior, también tenemos que conocer nuestras sombras, las pequeñas (o grandes) oscuridades interiores que nos mueven en nuestro día a día.

¿Te interesa?

Si te interesa ingresar en nuestro Santuario, lee al respecto en "Formación".